Asociación La Dula

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TRASHUMANCIA-LA DULA

La trashumancia que cubre itinerarios más modestos (de algún centenar de kilómetros), en poco más de una semana de viaje y, normalmente, entre comarcas vecinas se la denomina trasterminancia. Y este sería el caso que, precisamente, realiza la yeguada de La Dula, para cubrir la distancia existente entre su invernadero del “cubo de Domeño” (depresión geológica que forma la confluencia de los ríos Turia y Tuéjar, Valencia) y su agostadero en la “laguna del Cañizar” (formación endorreica del valle del Jiloca, entre las poblaciones de Cella y Villarquemado, Teruel). Pero la división administrativa, provincial primero y autonómica después, ha dotado a esa trasterminanciaque practica esta ganadería de elementos propios de una verdadera trashumancia de corto recorrido.

El itinerario lo realizan a través del complejo pecuario más meridional de la “Cañada Real Aragonesa” que, a través de los términos municipales de Andilla, Alcublas, Villar del Arzobispo y Llíria, discurre por toda la vertiente izquierda del río Turia hasta su cuenca medio-alta, por Losa del Obispo, Loriguilla, Domeño y Calles, donde conecta con el más septentrional del complejo castellano, el que penetra por Sinarcas proveniente de la Serranía de Cuenca. Pero debido al solapamiento con la otra infraestructura viaria, las carreteras, y la escasa sensibilidad de sus titulares por adecuar los pasos necesarios para que los ganados transiten en condiciones de rapidez y comodidad, tal y como dictamina la ley (estala y autonómica), se usan barrancos o pistas forestales que ofrecen una óptima transitabilidad.

Pero la trashumancia y su hermana menor, la trasterminancia, ahora en franca decadencia pese a ser, con toda seguridad, uno de los sistemas de manejo de la ganadería más eco-saludables y garantes del bienestar animal, además de una actividad comprometida con la sostenibilidad del medio natural y capaz de fijar población en unos territorios cada vez más despoblados. Y lo peor de todo es que también reciben la desidia de unas administraciones incapaces de coordinar la sanidad de la cabaña ganadera, la percepción de indemnizaciones y pagos compensatorios, o todas las derivadas del ejercicio de una misma actividad entre Comunidades Autónomas para los pastores y sus familias …, en fin, una auténtica lucha de titanes en un mar de incompetencias.

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