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TRASHUMANCIA-RED PECUARIA VALENCIA

La provincia de Valencia cuenta con algo más de 4.000 Kilómetros de vías pecuarias clasificadas, esto es, con reconocimiento administrativo de su existencia; algo más que la provincia de Alicante y casi la mitad que la de Castellón. El Real Decreto 2365/184 transfirió a la Comunitat Valenciana las funciones y los servicios del Estado en materia de vías pecuarias, mientras que la Ley 3/1995 de Vías Pecuarias consagró, en su artículo segundo, la titularidad de las mismas a las Comunidades Autónomas.
La Comunitat Valenciana, con una red pecuaria próxima a los 15.000 kilómetros (distancia que nos separa de las antípodas australes), y a la vista del catálogo editado en el año 2015 por la Conselleria de Infraestructuras, Territorio y Medio Ambiente, se encuentra a la cabeza en densidad pecuaria por unidad de superficie, aunque con respecto de la gestión eficiente, el puesto que ocupa es claramente mejorable.

Haber tardado casi dos décadas en regular la normativa básica estatal y adecuarla a nuestra idiosincrasia, indica el interés que manifiesta la Generalitat para afrontar la problemática derivada de la creciente antropización de nuestra red pecuaria, sobre todo en el litoral y pre-litoral. A lo que deberíamos añadir políticas poco acertadas para el mundo rural y muy depredadoras del territorio, como fueron las implementadas durante décadas pasadas en la Comunitat Valenciana.
La Ley 3/2014, del 11 de julio, de la Generalitat, de Vías Pecuarias de la Comunitat Valenciana (DOGV núm. 7319, del 17 de julio), vio la luz tras intentos frustrados de alumbrar una normativa reguladora de veredas, azagadores y otras vías pecuarias, y dentro del marco normativo de la legislación estatal. Se trata de una norma, quizá la más avanzada hasta la fecha respecto del resto de comunidades, que incorpora un procedimiento de revisión de clasificación, así como un especial tratamiento del urbanismo y la ordenación del territorio, los usos compatibles con las infraestructuras agrarias, o la relación con el Catastro, el Registro de la Propiedad y resto de entidades y organismos públicos que se nutren de la representación espacial o georreferenciación.

Pero desde su entrada en vigor, hace más de un lustro, muy poco se ha avanzado, ni desde el punto de vista normativo (reglamento e instrucciones), ni administrativo ni, y lo que es más importante, presupuestario. Y, así las cosas, podemos afirmar que decir la red pecuaria valenciana se encuentra entre las menos protegidas de todo el reino de España. Solamente en términos de longitud deslindada, esto es, con el título administrativo para una defensa técnico-jurídica efectiva, apenas si llegamos al 10% de lo clasificado.
Por otra parte, debe perseverarse en una efectiva y eficiente revisión clasificatoria de una bena parte de la red pecuaria valenciana porque, a excepción de los nuevos territorios incorporados con la división provincial del siglo XIX (básicamente, la comarca de Requena-Utiel, excepto Sinarcas, y parte del valle de Ayora), nuestra historia se encuentra indefectiblemente ligada al derecho aragonés y, salvo alguna injerencia de la Mesta de Albarracín, nada tuvieron que ver con aquella organización gremial castellana, ni con sus costumbres ni con su administración.

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